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Presenta: Lilia Agueda Salgado Rodríguez. |
Una propuesta didáctica Justificación El tema motivo de investigación surge de la necesidad que manifiestan los alumnos del 4º. Grado, Grupo “B” de la escuela “Aquiles Serdán”, quienes presentan una gran diversidad de problemas en su vida personal y escolar, situación que les lleva al incumplimiento de sus deberes, les afecta en su desempeño escolar y como consecuencia no logran un aprendizaje significativo y mucho menos para la vida. Existen diversos factores que afectan la vida de los niños de este grupo, como: desinterés de maestros anteriores en el cuidado de una formación integral y la poca atención de los padres de familia quienes ocupan un lugar fundamental en la formación de sus hijos. Los valores fundamentales, parecen estar aislados de los niños. Estos aspectos obstaculizan el buen desempeño de cada uno de los alumnos quienes presentan diferentes ritmos de trabajo y de aprendizaje así como diversas maneras de comportarse y de actuar ante determinadas situaciones escolares y familiares. Tema y línea temática El tema motivo de investigación para la realización del trabajo es: actitudes y valores, que será abordado bajo la línea temática Experimentación de una Propuesta Didáctica cuyas características son diseñar, aplicar y evaluar la situación estudiada. Planteamiento del problema El contexto y las características de los niños de cuarto grado preocupan en este trabajo por lo que el problema queda planteado de la siguiente manera: ¿De qué manera la falta de sentido de responsabilidad de los padres dificulta el desarrollo de actitudes y valores en la vida escolar y familiar de los alumnos? Objetivos de investigación 1.- Analizar los factores que propician apatía y desinterés en la realización de tareas específicas en niños de 9 a 12 años y su proyección en la escuela y la familia. Metodología Este trabajo es una investigación cuasi – experimental. En estos diseños los sujetos no son asignados al azar a los grupos; sino que dichos grupos ya estaban formados antes del experimento. Es necesario verificar la hipótesis formulada. Si el primer paso fue plantear la pregunta es necesario dar respuesta a ella. Por lo que la hipótesis es: La aplicación de un taller “sentido de responsabilidad” con padres de familia y alumnos favorece el desarrollo de acti-tudes y valores en la vida escolar y familiar. Las variables son: · Taller “sentido de responsabilidad” 1.- ¿Cómo es el desempeño del niño dentro del salón de clases? 2.- Qué tipo de actividades le gusta realizar al niño y qué comparte con sus compañeros? 3.- ¿Cuáles son las principales actitudes que favorecen el desempeño académico de los alumnos? 4.- ¿Cómo responde el niño en su aprendizaje? 5.- ¿Qué apoyos brinda la familia durante las clases? 6.- ¿Cuáles son los valores que desarrolla el niño dentro y fuera del salón de clases? 7.- ¿Qué actitudes y valores está aprendiendo el niño en la escuela y en casa? Análisis del proceso y los resultados obtenidos de la propuesta Hablar de valores originó una problemática misma que era observada en el grupo, por lo que se consideró implementar un taller, cada una de las sesiones ayudaron a mejorar su calidad de vida y la finalidad de ser personas plenas. Al principio surgieron algunos obstáculos como la autorización para el trabajo, la disposición de los niños, de los padres de familia y el tiempo. Durante el desarrollo de las actividades los niños manifestaron cierta apatía y desinterés al hablar de valores, palabra poco utilizada en el contexto en el que se desenvuelven. Algunos mostraron curiosidad por conocer lo que iban a aprender. Poco a poco el grupo se interesó por el trabajo, su participación y aportes cada vez se relacionaban con el tema o con algún suceso personal o familiar, un aspecto importante es el cambio de actitud en algunos de ellos quienes adquirieron seguridad y confianza en sí mismos. La comunicación y el diálogo se fortaleció, se observan pequeñas actitudes de cordialidad como: gracias, por favor, disculpa, ¿te puedo ayudar? El cumplimiento de tareas mejoró notablemente y el interés por aprender y realizar las diferentes actividades en el salón de clases. Su aspecto personal y su aseo eran cada vez más agradables. Las burlas pasaron a ser actitudes de respeto, la agresividad se convirtió en tolerancia, el egoísmo en alegría al compartir, la apatía y la flojera pasarón a manifestar interés y entusiasmo por el trabajo. Su experiencia personal y familiar fue el punto de partida para iniciar cada sesión, los niños se sensibilizaron pues el trabajo fue vivencial, cada uno realizó un compromiso a nivel personal y se planteó una serie de acciones para fortalecer cada valor en casa, en la escuela y en su comunidad. La vinculación del taller con cada una de las asignaturas ayudó a reafirmar los valores aprendidos, favoreció el aprendizaje significativo en los alumnos, quienes vivieron experiencias que los marcan toda su vida. El trabajo no sólo se redujo a los alumnos, fue necesario involucrar a la familia a través de un taller donde se enfatizó la responsabilidad de ser padre de familia. La dificultad fue que asistieron en su mayoría madres de familia y solo tres padres. La participación de los padres de familia fue de suma importancia principalmente para los niños quiénes se motivaron con su asistencia en cada una de las sesiones. Al principio hubo poca presencia, sin embargo, se interesaron por los temas planteados, su asistencia y participación fueron positivas. Con el paso de las sesiones hubo disposición y apertura al trabajo. Entre las situaciones que se observaron fueron la comunicación con sus hijos pues ambos platicaban el tema visto en cada sesión, revisaban sus compromisos y los evaluaban. Reforzaron la responsabilidad como padres de familia y trataron de ser buen ejemplo para sus hijos. Los padres tienen la necesidad de ser escuchados y de hablar sobre lo que les pasa, poco a poco fueron externando lo que sienten y en muchos casos su situación o problemática familiar. Adquirieron herramientas para fortalecer su vida personal y familiar. Este trabajo no podía estar completo sin el apoyo de la maestra titular Isabel Elena Castillo Altamirano quién desde una rica experiencia de vida y de trabajo compartió y reforzó aspectos importantes con los alumnos y la familia. También enriqueció el trabajo la presencia del Hermano Lasallista Pedro Álvarez Arenas quién hizo el honor de compartir en una de las sesiones su gran experiencia desde otro enfoque. La participación de los niños, maestros y padres de familia en el desarrollo de las actividades ha sido de gran importancia para cumplir con el objetivo planteado. Conclusiones La educación no puede estar aislada del aprendizaje para la vida, no basta con enseñar para aprender si no logramos que nuestros alumnos sean verdaderos seres humanos, capaces de crear, amar, respetar y convivir. Personas que rechacen el fracaso, la competitividad, la comodidad y el vivir por vivir. No nos enfrasquemos al querer buenas notas, niños bien portados y cumplidos si no somos capaces de tocar fondo. ¿Cuál es el papel del verdadero maestro? No basta enseñar si no nos hemos ganado su cariño, afecto, simpatía y confianza, cuando entendemos su realidad y además de ser sus profesores somos sus amigos tenemos una gran oportunidad para moldear su vida y en muchos momentos participar en aspectos que den forma y toquen fondo para hacer de cada uno de ellos un ser humano fuerte, capaz de conquistar grandes metas. Referencias - ROMERO Eduard, (2003), Valores para vivir, Vol. 2, Alcalá, Madrid. Recibido: 24 de Abril de 2008
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