Humano es un adjetivo proveniente de la palabra latina humanos. Ésta se deriva del sustantivo latino homo que significa hombre,vocablo que nos sirve para designar a todos los seres de nuestra especie. Por lo cual cuando queremos cultivar, desarrollar o fortalecer las cualidades especificas del ser humano, empleamos la palabra humanizar.

Lograr que el hombre se vuelva más humano, más sociable, más civilizado, más sensible, es toda una tarea.

La humanización ha sido una acción presente a lo largo de la historia de la cultura, unas veces de método difuso, otras veces de forma sistemática y programada, asumida por instituciones dedicadas a la formación de las personas como las escuelas y las universidades.

El pueblo griego produjo una cultura extraordinariamente armónica. Los griegos no fueron puaramente intelectuales como los escolásticos, ni puramente administradores como los romanos, ni tampoco pura emoción como los románticos. Fueron una amalgama feliz de todas las cualidades.

Nuestra cultura debe ser armónica por ello hacen una llamada a toda la estructura del hombre que es volitiva,sensitiva, emocional e intelectual a la vez.

La humanización pone de relieve siempre el elemento especial de las cosas y por ello desarrolla la razón, que es la cualidad humana primordial. No se deja de lado la voluntad, la imaginación y el sentimiento, pues aspira a lograr la armonía de toda la naturaleza del hombre.

Ya en tiempos de Cicerón y de Varrón la palabra humanitar significaba la educación del hombre, del hombre como tal y se reconocía en las disciplinas que forman al hombre por ser propias al hombre mismo.

En la humanización, el hombre es fin en sí mismo. Y su propio perfeccionamiento es el fin supremo de la educación.

La formación del carácter y del entendimiento, le capacitarán para desempeñarse bien en los deberes que tiene para con la sociedad.

El educador y las instituciones educativas deberán elaborar sus planes y programas teniendo siempre presentes los valores supremos y los valores humanos, para que el hombre no se pierda en las redes de la técnica, ni en la vorágine del placer, que tenga para librarse de la egolatría como de la opresión de su semejante.

Maritain afirma que el propósito fundamental de la educación es formar “una verdadera persona humana, perfeccionándola por el conocimiento y el amor”.

Hno. Guillermo Negrete Ruíz

 

 

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