MISIÓN
Formar humana y cristianamente líderes sociales para el servicio de la comunidad.
La formación integral, humana y cristiana de jóvenes y adultos basada en los aspectos espiritual, moral, psicológico, cognitivo, afectivo, estético, físico y social, para su desarrollo armónico y crecimiento en valores universales, proyectados en la promoción de la justicia, el liderazgo a favor de la dignidad de la persona y el servicio al ser humano, especialmente al más necesitado.
En la Universidad La Salle Benavente además somos:
- Fieles a la inspiración de San Juan Bautista De La Salle, para dar respuesta efectiva a la encomienda de la Iglesia y valorar la experiencia central de la vida del Fundador.
- Conscientes de su ser y su quehacer en la construcción de una sociedad justa, fraterna, creadora y libre.
- Comprometidos con las personas, que tratan de aprender en condiciones limitadas y desventajosas, conscientes de la gran deuda que México tiene con las poblaciones campesinas, marginales e indígenas.
- Sensibles, al descubrir la gran tarea de coadyuvar en la formación de los seres humanos desde las diferentes áreas del conocimiento humano.
- Responsables de promover los derechos de los alumnos y las alumnas, fortaleciendo su capacidad para reconocer sus obligaciones.
- Conscientes de la problemática social, económica y política en el ámbito local, regional y nacional, para fomentar las actividades de análisis y reflexión, con la consecuente actitud crítica y propositiva que muestre a los alumnos y a las alumnas cómo han de superar limitaciones y servidumbres.
- Decididos a interpelar la moral del país, con la finalidad de interpretar adecuadamente el concepto de laicidad y no caer en la complicidad, ante la negligencia de la escasa educación ética y moral en los procesos educativos.
- Cultivadores del diálogo entre la Fe, la vida y la cultura.
- Orientadores y predicadores con el ejemplo, denunciando la difusión masiva de antivalores que son incongruentes con los valores nacionales.
- Promotores de una verdadera educación integral, sin perder de vista que los valores fundamentales de todo proceso educativo son: la promoción de la dignidad humana como meta personal y la promoción del cambio social deseable, como meta colectiva.